Act 10 (literatura)
En la última noche del año, las manecillas del reloj se retuercen como serpientes, y los fuegos artificiales en el cielo lanzan besos de colores. Los edificios susurran secretos a las estrellas, y las calles se retuercen como laberintos. Nuestros corazones laten al compás de un tambor invisible, y el tiempo se derrite como cera en un lienzo de sueños. En esta noche surreal, somos los pintores de un mundo de maravillas, donde la realidad y el deseo se funden en un abrazo mágico, y el cierre de año se convierte en un portal hacia lo inexplorado.
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